26 de septiembre de 2013

EL ARTE DEL COLLAGE EN ARQUITECTURA


El collage es la confluencia de un estado de la civilización y uno biográfico. “El collage es pobre. Durante mucho tiempo se seguirá negando su valor. Se tiene por reproducible a discreción. Todo el mundo cree que puede hacerlo”, decía Louis Aragón. Desgraciadamente nada es fácil en el campo de la forma. 
El collage sabe de un mundo demasiado anciano como para producir verdaderas novedades, por eso para el bricoleur, que es su autor para Levi Strauss, sólo cabe la opción de hablar a través de la forma ya usada y despreciada. El mundo del collage es el de la pos-producción (más que el de la posmodernidad). El “copy-paste”, los links en la red y el sampling son sus parientes cotidianos; la cita, el homenaje y la copia, los egregios. 
El collage es para la arquitectura una de las estrategias fundamentales de su pensamiento. Por eso el aprovechar fragmentos de otras arquitecturas ha dependido no solamente de la escasez de los medios disponibles sino de un especial temperamento. El empleo de fragmentos robados y formas intrusas ha supuesto una verdadera fuente de vitalidad. La mezquita de Córdoba, ya un collage por si mismo por el trabajo de reciclaje de sus estructuras y capiteles, se revitaliza con la inclusión de una catedral en su seno. Otro tanto cabría decir de El palazzo de Té, de Giulio Romano, donde la colisión de fragmentos del renacimiento adquiere una nueva lógica gracias al mérito de su disposición alterada…La lista no es infinita, tampoco precaria. 
Hoy, en un momento histórico donde la arquitectura concentra todo su ser en el encuentro sublime, el collage se muestra como detalle de primera magnitud. Un trabajo que no depende, al contrario de lo que se cree, del simple pegamento o las tijeras, sino del criterio y la sabiduría del que recorta. En realidad el pensamiento de la arquitectura es fragmentario y la ilusión de unidad siempre se ha logrado por mecanismos artificiales y forzados. 
El golpe de las tijeras está siempre presente y es por siempre una herida abierta. Por eso mismo sin el collage no puede entenderse la vitalidad de la obra de Koolhaas, del último Le Corbusier, ni de Lubetkin, Sostres o Gehry. Tampoco el porqué de sus desacuerdos ni la mezcla de ese aire de ancianidad y de renovado optimismo que adquieren muchos proyectos de la modernidad, a pesar de la falta de novedades que aparentemente contienen. 
A estas alturas de la civilización, donde lo roto y fragmentario no ha encontrado nada que lo mantenga unido, donde ni la ciencia ni la filosofía han dado con un sistema unitario y coherente, tan sólo las figuras de Schwitters, Tinguely y Duchamp nos escoltan iluminando con sus obras hacia ese lugar demasiado lleno de oscuridad que es el futuro. En este panorama, el collage es de las pocas estrategias que mantiene inagotado el optimismo de la arquitectura.

7 comentarios:

Isis Campos (Stiletto) dijo...

Hi,
i wright about that (COLLAGE IN ARCHITECTURE) on last month in my Blog, whatch it on:
http://www.gstakeyougp.com/2013/08/walk-dance-with-basement-jaxx-and-back.html
Very interesting and actual article!
I hope you enjoy !

Isis Campos Arch (Stiletto)

Santiago de Molina dijo...

Thanks Isis,
Nice text. I enjoy collage as well as you do. Regards!
Santiago

pere fuertes dijo...

en tiempos de reciclaje, el collage se demuestra especialmente adecuado como estrategia de producción de la forma. o eso me parece.
sin embargo, no podemos pensar en él como algo únicamente ligado a la arquitectura por la crisis que vivimos, sino como un vecino que se ha instalado para quedarse.
o bien asimilamos la creación en arquitectura (y en tantas otras disciplinas) como un aliado que sustenta el reciclado ahora y en adelante, o bien la idea de crecimiento sostenible no va a pasar de ser una simple moda pasajera. y no creo que podamos permitirnoslo.
gracias por tus observaciones siempre sugerentes y suerte con el libro!
pere

Santiago de Molina dijo...

Hola, Pere

Muchas gracias por tu punto de vista y tu comentario. Estamos en un tiempo en que el collage no puede ser mirado sin entenderlo como un proceso de reciclaje (y de coleccionismo). Pero no sólo en aras de lo sostenible desde el punto de vista de la materia y la energía sino incluso de la forma. Creo que hay mucho que investigar en esa dirección.
Muchas gracias de nuevo y un saludo!

Anónimo dijo...

Buenos días Santiago,
interesantísimo post. Estoy precisamente estudiando y trabajando el tema en mi proyecto de fin de carrera. Sin embargo no encuentro referencias directas que me ayuden a profundizar aún en él.
¿Me podrías indicar alguna intervención puntual, más de tipo urbanístico, que me pueda servir de ayuda? Estoy hablando, por ejemplo, de intervenciones en las que amalgamen tanto vaciado de manzanas compactas, nueva construcción, rehabilitación o transformación y que formen actuaciones conjuntas.
Muchas gracias!

Santiago de Molina dijo...

Muy buenas! gracias por verlo de interés. Las referencias que me pides son de lo más variadas. Roma entera es uno de esos collages urbanos. Si te interesa el tema en relación al urbanismo te recomiendo el clásico libro de "collage city", que aunque ya del siglo pasado, no deja de ser refrescante. Saludos y suerte con ese proyecto fin de carrera.

Redazione IoArch dijo...

Vero e ben detto