4 de enero de 2016

LA CARCOMA DE LA ARQUITECTURA

El tiempo, como una carcoma insaciable, va minando sin cesar toda edificación. Nada hay que garantice la pervivencia de la arquitectura, sea eso la forma, la simbología, la materia o la institución que la sustenta. La carcoma del tiempo hace su trabajo, y horada y demuele y derriba y reconfigura su forma hasta exterminarla o trasmutarla en algo muy distinto. 
(...) 

Puedes encontrar más sobre este tema en el libro: Hambre de Arquitectura

8 comentarios:

Iago López dijo...

Si "saba" es el encanto de lo viejo, y tiene connotaciones positivas, no sería mejor traducirlo por "pátina" que por "roña" ?
En cualquier caso, una interesante reflexión.
Saludos ( y feliz año nuevo)

Santiago de Molina dijo...

Gracias Iago, La verdad es que la pátina tiene connotaciones positivas y la roña, aun siendo lo mismo, es una forma de ver desde la mirada de un occidental. Se podría cambiar. Un saludo y gracias.

Santiago de Molina dijo...

Federico, no soy capaz de recuperar tu comentario, lo siento. Pero respondiendo a tu consulta, se trata Palacio de Diocleciano en Split. Croacia

Federico García Barba dijo...

Interesante proceso de transformación. Gracia!

Musetta dijo...

¡Qué diferente resulta la aparición de esa carcoma, no del tiempo, sí de la mala construcción, de la mala elección de materiales a los pocos meses de su construcción!
La saba tiene algo de poesía que el tiempo puso en ella.
Me encanta cómo expresas tu visión, también pones poesía en los detalles, y a mí los pequeños detalles me importan.
Gracias por este blog, Santiago

Santiago de Molina dijo...

Gracias Musseta! Un saludo

Chus dijo...

Santi , que bonito post con links a diferentes y nostálgicas entradas antiguas excavadas en la recia madera del tronco de tu preciosisimo blog ! Me encanta. Boquiabierta me he quedado.

Santiago de Molina dijo...

Muchas gracias por leerlo con tanto cariño, Chus. Abrazos