29 de septiembre de 2014

CITAS Y ENCUENTROS


El placer y el riesgo de una esquina es el mismo que el de una cita a ciegas o un duelo a muerte.
Las geometrías de dos planos se saludan en la esquina y súbitamente se descubre el protagonismo y la pericia de cada una. Existe en la esquina una especie de caballerosidad en la materia. No solo una cortesía ciudadana, de un plano cediendo el paso a otro, sino el respeto de saberse ante las reglas de quien se juega algo serio. Algo serio, incluso cuando en ese reto ningún plano logre imponerse y ambas caras acaben permaneciendo estáticas, suspendidas, como dos manos en una plegaria.
Si un escritor es un “juntapalabras”, todo arquitecto acaba convertido en un “juntacosas”. Es en la gramática donde se ve el buen hacer y el ritmo y gracia de cada uno de ellos. Porque en cada esquina, además de un duelo con la materia, existe un baile.
La esquina es de quien se la trabaja. Por eso dedicar tiempo a ese punto puede hacernos pasar por dignas prostitutas, ebanistas depurados, buscones de barrio, o en el peor de los casos, pasar a la historia. Como puede imaginarse, entre ellos, el de arquitecto no es el oficio que mayor dignidad exhibe allí.

8 comentarios:

ChusdB dijo...

La esquina, si es de una pieza no es otra cosa que la famosa y valiosa "piedra angular" descrita en el evangelio..

Santiago de Molina dijo...

Fijaté ChusdB, siempre he visto buenas relaciones entre la piedra angular y la clave de los arcos... Gracias por tu comentario!!

Rubén HC dijo...

Interesante post, este y el post al que enlazas desde el ultimo párrafo.

La cuestión de reflexionar sobre las esquinas me viene "al pelo". Este mismo lunes en una clase teórica de Proyectos hablamos sobre el edificio de Hilanderos (Millowners) de Le Corbusier en Ahmedabad, y entre otros temas se trató sobre como resolvía las esquinas del brise soleil de la fachada este que se halla orientado 45º hacia el sur respecto del resto del edificio.

Una foto genérica donde se aprecian ambas (https://ssl.panoramio.com/photo/13332428)

Heras Fernandez dijo...

En las citas a ciegas, a diferencia del resto de citas, estás fuera de la zona de confort y tienes los ojos más abiertos para compensar la ceguera. Cualquier proyecto que merezca la pena tiene su fase de cita a ciegas.

Heras Fernandez dijo...

En las citas a ciegas, a diferencia del resto de citas, estás fuera de la zona de confort y tienes los ojos más abiertos para compensar la ceguera. Cualquier proyecto que merezca la pena tiene su fase de cita a ciegas.

Santiago de Molina dijo...

Gracias Heras!!.

Estrellas de Lana dijo...

Que puedo decir Santiago, salvo que me tienes conquistada.

La oda a la esquina de hoy es ingeniosa, divertida…
los encuentros son lo que tienen.

Santiago de Molina dijo...

Gracias por dejarte entusiasmar con una esquina. Un saludo agradecido.