22 de marzo de 2010

PROCESOS


Por un momento no estaría de más entender el origen del proyecto como una narración. Pero, ¿De qué personajes?, ¿De qué historia?, ¿Con qué dirección?, ¿Con qué argumento?.
A partir de una arbitrariedad inicial, la historia de cada proyecto asciende a la superficie del papel a base de acumular y hacer chocar intuiciones, imágenes y datos; de ponerlos en conflicto y hacerlos dialogar y convivir. Al empezar a proyectar se queda poseído por algo semejante a un síndrome de Diógenes arquitectónico, donde nada debe despreciarse y donde ese acumular basura, - basura solo en apariencia -, dota de profundidad y sentido al proceso. La narración se forma en cada imagen que se presenta a escena, en cada instante por el que el tema protagonista pasa a un segundo plano o se ramifica; cuando la trama se desbarata y aparece la situación incómoda y el error. Cuando todo necesita recomenzarse porque ha perdido sentido o porque la forma pergeñada resulta vacía.
Todos esos instantes configuran su historia. Estas historias no importan en realidad, puesto que solo la obra cuenta, pero esa biografía del proyecto se entreteje secretamente con la del autor y la misma arquitectura. El arquitecto guardará memoria de esos procesos, y si no lo remedia, puede que acabe invadido por ellos y conviertan su hacer en un método, o lo que es peor, en un  estilo. Sin embargo, la arquitectura dejará velada esa narración que la dio forma como algo valioso, al igual que los auténticos manjares dejan ocultos bajo sabores delicados y memorables las auténticas sustancias nutrientes.

7 comentarios:

Pablo Twose dijo...

Hace poco leí en una entrevista a coderch que el en sus plantas necesitaba los errores. ( nunca intencionados ) pues estos de algún modo le otorgaban realidad a sus proyectos. Había una extraña veneración hacia esos errores que me resulto curiosa. Coincide también en su última etapa donde el dibujo en planta según él se hizo más intenso.

Ojalá nuestros errores pasen por virtudes aunque realmente lo dudo mucho ;)


saludos!

Pablo Twose dijo...

Este párrafo tiene algo misterioso, al menos para mi.

un saludo y gracias a ti, por sacar todas estas intuiciones y reflexiones que nos obligan a pensar un poco más.

Santiago de Molina dijo...

Coderch es todo un personaje.
Una mente es clara cuando no cree comprender lo que no comprende. El texto parece que tiene misterio porque lo tiene. Lo que antecede al texto y el resto de la entrevista a Coderch no se si aclara algo.
Gracias de nuevo.

Nicolas dijo...

Felicitaciones Santiago. En primer lugar por lograr en tus seguidores una reflexión (atípica en estos días) sobre los pequeños espacios de la arquitectura, relegados por la velocidad del mundo contemporáneo, pero que hacen a la mágica esencia de nuestra profesión. En segundo lugar, he de alentarte en tu excelente prosa ya que es digna de un escritor de gran nivel. Continúa asi! Saludos desde Argentina

Santiago de Molina dijo...

Bienvenido Nicolas,
Es un placer compartir con los colegas este hablar de arquitectura. Tus palabras son un aliento inesperado. Gracias y saludos!.

Anónimo dijo...

Gracias por hacernos disfrutar de una "historia" del significado del desarrollo de un proyecto, que ayudan a los que disfrutamos de la arquitectura a continuar con paso firme.

Un saludo, y muchas gracias por cada una de tus reflexiones

Santiago de Molina dijo...

Muchas gracia a ti por participar y por los ánimos. Un saludo