12 de mayo de 2014

CÓMO DESTRUIR LA ARQUITECTURA


Como todo el mundo sabe basta poco más que un pico, una pala y tiempo para destruir la forma de la arquitectura. Sin embargo esta destrucción, que sería una cuestión trivial, inmediata y punible por las sociedades civilizadas de no mediar una orden de demolición y unos kilos de dinamita, traza un límite entre todas las arquitecturas: las sensibles y las blindadas ante la aniquilación.
(...) 

Puedes encontrar más sobre este tema en el libro: Hambre de Arquitectura

6 comentarios:

CUP arquitectura dijo...

Mmmm,... interesante,
Seamos pues terroistas moderados contra las formas y conservadores con el alma sin la cual un proyecto es "un sinsentido". Mi enhorabuena!

Un fuerte abrazo,
Justo

Santiago de Molina dijo...

Un fuerte abrazo, Justo. Y gracias por verlo de interés.

Libe reharq dijo...

Hola Santiago, felicidades, los post cortitos que te llevan a la reflexión son mis preferidos.

Yo añadiría más. El conocer (constructivamente, históricamente, socialmente) hasta la saciedad el edificio sobre el que intervenir es la única manera de ponderar los valores a conservar o destruir.

Sobre formas de destruir, hay muchas. Empezando por la más inocente, la ignorancia.

Un placer leerte.

Santiago de Molina dijo...

Libe reharq, muchísimas gracias por tus palabras. Se agradecen de verdad. Un saludo

ChusdB dijo...

Santi, El quid está en que entendemos pos destruir ... ¿Cuantisima buena arquitectura no se ha "destruido" al re-obrar sobre ella? Añadiendo, quitando, modificando... Y paradójicamente cuanta buena arquitectura "nace" o se crea al hacer una intervención sensata sobre una obra anteriormente realizada.. ¿no crees?

Santiago de Molina dijo...

Exactamente, ChusdB.
Un abrazo y gracias siempre por tu aportación.