24 de febrero de 2012

¿DE DÓNDE SE SACAN LAS IDEAS?


Alphonse de Lamartine, extraordinario poeta francés del siglo XIX, gustaba contestar a la pregunta referida al origen de sus ideas describiendo las circunstancias en que había escrito uno sus mejores poemas: una noche que paseaba por un bosque el poema en cuestión le fue revelado en un súbito destello. Tal cual, completamente acabado y pleno. (Después de su muerte, encontraron en su estudio un impresionante número de versiones de ese poema, que había estado escribiendo y rescribiendo a lo largo de los años).
(...)

Puedes encontrar más sobre este tema en el libro: Hambre de Arquitectura

11 comentarios:

ContradictioN dijo...

Como dijo Picasso: Cuando llegue la inspiración, que me encuentre trabajando...

SANTIAGO DE MOLINA dijo...

Eso es!.

Gracias y saludos

jesús dijo...

De la misma forma dicen todos los maestros a los que he accedido, vivos o muertos, que se generan las ideas: incubándolas.
De la misma forma me sucede a mí con mis ideas (sin pretender compararlas en calidad a las de los maestros).

Una pregunta complementaria lanzo: ¿no existe también, paralelamente a la confirmación paulatina de tu(vuestra) teoría, un pequeño razonamiento que danza y se asoma sólo a veces, que propone que la teoría se cumple a rajatabla en los casos generales, pero que existe a su vez la posibilidad del genio mitificado, capaz de "sacarse las ideas" de la manga?
Y en seguida pienso "Jóvenes...". Eso sólo lo piensan los jóvenes... Porque insisto: ningún maestro he encontrado que avale la teoría del genio mitificado. Aunque los haya que, como tú dices, levanten humo a su alrededor.

Enhorabuena, estupenda y concisa manera de transmitirlo. Creo que mi comentario ya es más largo que tu post..

Un saludo!

SANTIAGO DE MOLINA dijo...

Gracias Jesús por tu comentario. Creo que la pregunta que pones sobre la mesa no necesita responderse, ya lo has hecho tu mismo con buen tino.

Un saludo!!

interferencia dijo...

Lo cierto es que por alguna razón ciertos artístas o quizás sus marchantes se han preocupado por cultivar un halo de misticismo a su alrededor. Al margen de consideraciones propagandísticas, coincido con ese incubar y esa inspiración que nos visita mientras trabajamos, de hecho, que esta se presente sigue teniendo ese carácter místico-milagroso ya que mantiene ese carácter de iluminación instantánea o de visión que ordena el caos que te rodea indicando el camino hacia la siguiente pregunta. Creo que el un proceso de creación contiene muchos de esas micro-rebelaciones que debemos ir tejiendo.

SANTIAGO DE MOLINA dijo...

A este respecto incluso la mística anda de capa caida entre los místicos.
Un saludo y gracias por tu comentario.

Raul Teleña dijo...

creo que por lo general, cuando se le ocurrea alguien una buena idea(y estas saltan a la vista como buena), se percibe como un segundo pero al meditar sobre ellas van definiendose los contornos, ej: se presenta un proyecto arquitectonico, desde el primer momento que te enteras empiezas a generar, como seria dicho edificio, pero cuando te dan el programa vez que no puede ser por espacio, visitas el terreno y te percatas que no es valido por contexto, al final llegas con una propuesta que tiene 50-50 entre idea y metodo, para mi estas son las que valen, siempre y cuando los obstaculos para desarrollar el proyecto lo tomes con el mismo caracter con el que tuviste la idea original

interferencia dijo...

Yo también tengo problemas con el impetu creativo, sin embargo creo que vas elaborando un método conforme a tu carácter, es decir,el encuentro con la realidad y limitaciones asumibles como el contexto, programa y presupuesto y otras no tanto como normativas y leyes limitan los "recursos" artísticos reduciéndo en muchas ocasiones las cuestiones estéticas a caricaturas de la idea inicial, caer en la caricatura o conseguir un resumen digno entre posibilidades y limitaciones parece ser nuestro ámbito creativo en la mayoría de los casos.

Javier González-Adalid dijo...

Yo creo, que en determinadas disciplinas artísticas, a parte del trabajo de pulir la idea, la obra si puede venir de un único e intenso impulso creativo. Pero en arquitectura entran en juego todo un conjunto de disciplinas, oficios y condiciones, por lo que si solo se atiende a una inspiración poética, sometiéndose a esto todo lo demás, la obra deja de pertenecer al campo de la arquitectura y queda incompleta.

Lo bueno es cuando la idea más poética impregna todo lo demás, sin tener que quedarse en una caricatura.

Héctor Rivera Bajo dijo...

A Luis M. Mansilla, que siempre defendió un acercamiento artesanal a la arquitectura. En orfandad de nuevo, sólo nos queda intentar seguir aprendiendo de él.

Isma dijo...

... y mientras tanto, en algún lugar de este océano de incertidumbre, como flotando, a su aire, la gimnasia mental de Sota, como una diagonal que enhebra la ocurrencia con la obra.