26 de septiembre de 2011

MARÍA, ANTONIA Y MIES


María y Antonia son amigas, reza la publicidad de la que proviene esta imagen. Lo son por la vida y tal vez por compartir afición por el ganchillo. Ambas comparten también el “buen gusto” de quien posee una silla barcelona. Ambas sentadas, codo con codo, parecen disfrutar del cuero blanco y el acero pulido nacido en su día como trono para reyes.
El atractivo de la imagen se enraíza en el fenómeno del contraste y del gusto por la catástrofe visual. Pero, ¿Por qué ese choque?. Tal vez porque en ella se percibe, en estado puro, el insalvable abismo entre el estado mental de la modernidad y la posmodernidad
Para la modernidad la silla organiza y adecua la forma a la función con un sentimiento de satisfacción estética completa. Para la posmodernidad, la silla es un objeto que contiene todos los datos del acto del sentarse y su historia. La dependencia entre el espacio y el contexto donde se inserta es cultural, ya no solo física o de pura función.
Para la posmodernidad la silla no es un mueble más, un producto o una simple cosa, sino que es, sobre todo, un elemento de relación, una escenografía, un nodo de conexiones culturales que determinan su esencia. La silla es, junto con el automóvil, el objeto más diseñado y estudiado de nuestro tiempo. La posmodernidad sabe bien que cada silla siempre ha sido diseñada por alguien, y una buena colección de “obras de diseño” es, en buena medida, también una colección de autores. Igualmente hay quien colecciona trofeos de caza o cucharillas.
Por ese motivo cuando alguien se sienta en una, es acogido en el interior de un sistema completo de representación. Sentarse es un acto de pura comunicación y cabe por tanto la ironía.
La imagen choca porque Antonia y María están sentadas sobre el propio Mies.
No importa que ellas lo sepan, parece decir el publicista, ustedes, clientes cómplices, sí lo saben.

10 comentarios:

Andrés dijo...

Y... ¿de dónde sale esta ingeniosísima publicidad? Abrazo, Andrés.

SANTIAGO DE MOLINA dijo...

La empresa está rotulada en la imagen: classicitaliandesign... Lo que no te digo es como la he encontrado.
Abrazos

Andrés dijo...

Joer, pues me debe de haber aumentado la miopía, porque no veo el rótulo por ningún lado de la imagen. Jaja, lo acabaré averiguando (cómo lo has encontrado). Abrazo, AM.

SANTIAGO DE MOLINA dijo...

Desde que eres Dr. estás muy concentrado. El lugar de origen de las imagenes está incluido en el nombre de la propiaimagen...

Y sigue en pie el acertijo. Te va a encantar. A ver si averiguas donde la he encontrado.

Abrazos

Andrés dijo...

Jaja, sí, concentrado, o con la vista nublada, ¡también puede ser! Sigo sin adivinar el origen, pero seguiré dándole vueltas. A.

Isma dijo...

Ironía es la que parece no le faltaba a Mies cuando "diseñaba".

De nuevo, el humor, si es negro, 2 veces bueno....

Andrés dijo...

Debieras desvelar al mundo entero que alguien en el FB ha adivinado el secreto de la procedencia de la imagen ;-) AM.

SANTIAGO DE MOLINA dijo...

Si señor, lo ha adivinado Eduardo Almale. Un fenómeno!!

Daniel González López dijo...

Una gran fotografia, la silla de Mies es un diseño atemporal, que puede encajar en cualquier ambiente y por supuesto en una casa con visillos¡ Saludos¡

SANTIAGO DE MOLINA dijo...

Claro que si, Daniel. Aunque quizas no sea ese el problema. La rabia es que no pueda pegarse a una pared y eso implique el tener una casa bastante grande alrededor... Y eso es casi como imponer un universo a partir de una silla...
Saludos!!