12 de enero de 2015

LA ARQUITECTURA Y SUS FISURAS


Se equivoca quien piense que Roma es “la ciudad eterna” por sus monumentos, sus calles o su grandeza histórica. Roma es eterna por otra cosa, y de otro orden: por sus fisuras. Nadie en la historia de la humanidad ha cuidado con un cariño tan feroz sus fisuras, nadie las ha enmendado con tanta persistencia, nadie las ha curado y vigilado con tanta ternura como Roma. Roma es monumental porque lo son sus fisuras antes que sus monumentos. Y la fisura, como signo del tiempo, en justa reciprocidad, le ha dado la imagen de lo eterno.
(...)

Puedes encontrar más sobre este tema en el libro: Hambre de Arquitectura

2 comentarios:

Estrellas de Lana dijo...

Bellísimo. Las fisuras del propio mundo.

Santiago de Molina dijo...

Gracias, Estrellas de Lana!
Saludos