12 de marzo de 2012

ARQUITECTO DESCENDIENDO UNA ESCALERA

El que desciende por las escaleras es Eero Saarinen, y no una estrella de cine en un plató de televisión. Y esas escaleras son una maqueta a escala real del acceso de su Arco conmemorativo de San Luis, en Missouri.
Este modelo extravagante, que no conduce a ninguna parte, se erige como un simple ensayo. Sin embargo además de una excentricidad, también resulta ser una maravillosa escenografía, un mirador improvisado y un auténtico salto de esquí.
En una escalera en que la pendiente varía, las relaciones entre huellas y tabicas se vuelven irregulares. Sólo existe en su recorrido una breve ”zona de confort”. El resto supone una distorsión cuyo remedio consiste en hacerla soportable y proporcionada entre los sucesivos peldaños. Y su éxito reside en lograr un descenso aceptable entre esa irregularidad porque toda escalera esconde un electrocardiograma en su trazado. Hacer una escalera significa poner a prueba unas pulsaciones y una capacidad pulmonar. Es decir, toda escalera pone a prueba una antropometría particular. Igual que hace la poesía con los versos endecasílabos y la respiración del lector.
El arquitecto desciende ágil, veloz, con un gesto que no oculta cierta satisfacción. En esa escena solo parece faltar un público entre aplausos, hermosa compañía y un sonriente entrevistador. Pero claro, eso a pesar de las coincidencias, ya es Hollywood.

5 comentarios:

Nuki Nuk dijo...

Preciosa reflexión... poesía de lo irregular materializado en una escalera y con Saarinen desfilando!

Este post me hace pensar en el "salto" que dieron las escaleras al salir de los oscuros torreones medievales y la entidad que hoy en día tienen...

Tus entradas siempre invitando a la reflexión. Gracias Santiago!

SANTIAGO DE MOLINA dijo...

Muchas gracias, Ana!!. Muy generosa!!!.
Saludos

Andrés dijo...

Y yo me pregunto: ¿tiene el arco de St. Louis escalones? Si es así, yo no lo sabía, y lo hace aún más interesante.

SANTIAGO DE MOLINA dijo...

Saint Louis merecería una visita a ver si nos dejan comprobarlo...

Y por cierto propongo una adivinanza, de la que adelanto, no tengo respuesta segura aunque si alguna pista, a ver si localizamos el lugar donde podrían estar unas escaleras concavas en un arco que es convexo en su totalidad...

Abrazos!

Andrés dijo...

No clue ;-)