5 de mayo de 2010

CHARRETTE D´ENFANT


Una vez hecho un descubrimiento, es difícil desprenderse de él. El problema es cuándo parar.
Los elementos de este carrito de niño realizado por Rietveld, en 1923, son los mismos que los empleados para el ensamblaje muebles anteriores. Con el mismo sistema llegó a realizar también un trineo, una carretilla, una silla para niños y hasta un lavabo. Para sus propios hijos había fabricado otro carrito diez años antes, y para el primer hijo de Schelling, un parque cuya imagen, con el niño desconsolado, debiera ser suficiente prueba de su peligro...

Puedes encontrar el texto completo en el libro: Arquitectos al Margen