23 de julio de 2012

USOS IMPREVISTOS


La historia de la arquitectura debe más a los cambios de uso que a toda la disciplina de la restauración y la arqueología juntas. Gracias a misteriosas mutaciones funcionales, la arquitectura se pone a prueba y permanece viva.
(...)

Puedes encontrar más sobre este tema en el libro: Hambre de Arquitectura

4 comentarios:

rafaelobrero dijo...

Sintético, certero y desmitificador. Muy bueno el post.

Santiago de Molina dijo...

Gracias, Rafael!
Saludos

reHabitar dijo...

este letargo del que hablas, tan cierto, acabará por sumir la arquitectura en un alejamiento de la vida. ¿con que criterio la sociedad legitima la desaparición de las arrugas y las marcas del paso del tiempo en lo que llamamos 'monumentos'? ¿o precisamente es por el hecho de llamarlos monumentos?
el caso del anfiteatro de Arlés, usado como fortaleza habitada hasta que en el XVIII se decide 'limpiar', es bien significativo de esta dudosa política de vuelta a los orígenes como solución única para todos los casos.
su uso actual como plaza de toros corrige en algo aquella decisión, pero el lifting ya es irremediable.
saludos, Pere

Santiago de Molina dijo...

Pere,

Y ese alejamiento de la vida, que a su vez tu pones sobre la mesa, es imperdonable para la arquitectura. Es mas que imperdonable, supone su muerta probada

Gracias por tu aportación y saludos!!