9 de enero de 2012

SAGRADA PUERTA


Una noche de invierno de hace más de dos mil años, un peregrino avanza por un camino polvoriento hacia el templo de un dios lejano. Arrastra trabajosamente una ofrenda que deposita en una pira cercana a la entrada del santuario. En la hoguera, las llamaradas ascienden hasta el cielo como si el dios aceptara gustoso el sacrificio. El templo permanecerá cerrado hasta el amanecer y el peregrino contempla el crepitar del fuego en la soledad de sus pensamientos. Al poco tiempo escucha un leve crujir que atribuye a su imaginación. Poco después, un chirrido que pone los pelos de punta, le hace girar la cabeza hacia la entrada y ve como la puerta del templo se abre sola y terrible para él. (...)

Puedes encontrar más sobre este tema en el libro: Hambre de Arquitectura


2 comentarios:

josemariarincon dijo...

No conocía esta historia tan sugerente; el de Herón de Alejandría es un artificio casi naif, se dibuja una sonrisa al leer la historia; hoy en día, muchos arquitectos parece que sigan sin confiar en la fuerza de la pura arquitectura y recurren a artificios e inventos similares, aunque más actualizados tecnológicamente. Siguen las historias de dioses y hombres. Un saludo

SANTIAGO DE MOLINA dijo...

La arquitectura es una herramienta poderosa para producir milagros!!. Aunque siempre son mejores sin mucho aparataje, claro que si. Gracias por tu comentario y saludos!