Del mismo modo que el ser humano no puede escapar de si mismo, a la arquitectura le es negado escapar del habitante. Como un eco, como una prótesis, la arquitectura parece no poder sustraerse a esa cadena inexorable. Ese es el motivo por que toda columna, en su disposición vertical y erguida, se asemeja al espectador...
Puedes encontrar el texto completo en el libro MÚLTIPLES ESTRATEGIAS DE ARQUITECTURA.


4 comentarios:
Y lo bonito es que esta escena en el pabellón de Siza, como bien comentas, es que solo puede ver al alejarte y situarte justo debajo del árbol, cuyas ramas se ven en la foto y que de alguna forma esta presente en el germen del proyecto.
Pocos metros más abajo, toda la facultad parece “encararse” al paisaje. Una arquitectura hecha para ser habitada que parece “antropomorfizarse” cobrando vida propia.
¡Y lo interesante que es la entrada!!
¡Y lo bonito de la historia de esa línea negra y secreta que recorre la fachada!
¡Y las tripas del edificio hoy llenas de maquetas como si fuera una serpiente haciendo la digestión de arquitectura!
ese pabellon es lo mejor de todo, escondido, tienes que llegar rebuscando un poco, lleno de maquetas como comenta Santiago, parece semiabandonado, con mas misterios que respuestas.
Una maravilla.
Bien interesante, si señor.
saludos
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