Acostumbrados a que la escala natural de los detalles constructivos se sitúe desde el 1:50 hacia abajo, el concepto del detalle inmenso desbarata esa noción reduccionista. Tanto que me pregunto si existe la posibilidad de un detalle en arquitectura capaz de ser representado y pensado a 1:1000 o 1:500.
Tal vez el detalle constructivo de un paisaje, de una ciudad o de uno de esos edificios XXL merezca escalas de ese orden. Esta reflexión, algo simple, quizás baste para desmontar los prejuicios sobre lo que entendemos por detalle. Lo que no cabe duda es pensar que en cada uno de ellos debe tener cabida una componente de inmensidad. Entendiendo por inmensidad "una categoría filosófica del ensueño". A este respecto, Bachelard, perito en este concepto decía: "la impresión de inmensidad está en nosotros; que no está ligada necesariamente a un objeto." (1). A veces, el detalle es inmenso solamente por eso. Porque "lo minúsculo y lo inmenso son consonantes".
(1) Bachelard, Gaston. La poética del espacio. México: Siglo XXI ediciones, 1972, p. 24.
We are used to thinking of construction details as something operating at scales of 1:50 or smaller. The notion of the immense detail upends that reductionist idea. So much so that one might wonder: can there be architectural details conceived and represented at 1:1000 or 1:500?
Perhaps the constructional detail of a landscape, of a city, or of one of those XXL buildings deserves to be drawn at such a scale. This simple thought might suffice to dismantle the prejudices surrounding what we mean by detail. What is certain is that in every detail, there must be room for a component of immensity—understood as “a philosophical category of daydreaming.” On this matter, Bachelard, a connoisseur of such concepts, wrote: “the impression of immensity is within us; it is not necessarily connected to an object.” (1) Sometimes, detail is immense for that reason alone. Because “the minuscule and the immense are consonant.”
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