12 de julio de 2010

TRANQUILIDAD


Un buen amigo de Gaudí, el comerciante y coleccionista Lluís Plandiura Pou, le solicitó remedio para un vitral que quería hacer con una antigua colección de piezas circulares de vidrio, gruesas hacia el interior y finas al exterior, llamadas sibas.
Tras los esfuerzos del propietario que no acertaba a colocarlas con sentido, Gaudí las recogió en un capazo, lo inclinó suave y repentinamente sobre el suelo y dejó que todas ocuparan el lugar según el impulso de su propio peso. Después solo hubo que llamar al vidriero para que las emplomase.(1)
En ocasiones, tranquiliza dejarse arrastrar por el azar, como el náufrago que se agarra a un tablón, aun a sabiendas de que la exigencia de observarlo, parametrizando sus variables, ordenando los resultados como un científico paranoico, tal vez no produzca más beneficio que el de afinar la vista.
Sin embargo hay que reconocer que el método tranquiliza.
Qué hubiera pasado, por el contrario, si el resultado de esos círculos de vidrio hubiese fracasado; si Gaudí hubiese tenido que repetirlo otra vez; cien más; doscientas, porque el conjunto fuese nefasto.
Nadie sabe ya del proceso que dio forma a esa vidriera nacida cerca del mercado barcelonés del Borne. La arquitectura apenas logra atesorar el relato del proceso que la engendró. Por mucho que Gaudí, tras ese golpe de fortuna, sintiese la misma tranquila satisfacción que tiene el jugador, ni victorioso, ni arruinado, a la salida de un casino.

(1) BASSEGODA I NONELL, Joan, El Gran Gaudí, Ausa, Sabadell, Barcelona,1989. 

2 comentarios:

Jack Babiloni dijo...

El azar es la búsqueda de soluciones esperanzadas pero (in)esperables, de modo que servirse de él es la única manera de expandir y expandirse. Que se lo pregunten a De Mestral, a De Kooning, a Fleming, a Picasso, a Cortázar, a Scarpa...

A los (escasos) grandes.

SANTIAGO DE MOLINA dijo...

Cierto.

Sin embargo el azar es tranquilizador. El azar es un narcótico peligroso para el artista. Aturde.

Es como esos tigres de los circos... Cuando te descuidas queda de ti el femur y algo de la tibia...

Como siempre gracias, Jack, por tus comentarios, y saludos!!