28 de septiembre de 2015

TODA OBRA ES UN AUTORRETRATO


“Toda obra – sea literatura o música o pintura o arquitectura o cualquier otra cosa- siempre es un autorretrato”, dijo Samuel Butler. Tal vez. Aunque en el caso de la arquitectura es mucho presuponer: ¿autorretrato de quién? ¿del promotor, de la sociedad, acaso del arquitecto?. 
(...)

Puedes encontrar más sobre este tema en el libro: Hambre de Arquitectura

2 comentarios:

Anatxu dijo...

Hola Santi,

Este verano me empeñé en encontrar la casa paseando por las calles de Santa Mónica hasta que caí (analógica que es una) en que en Google podría figurar la dirección exacta. Figuraba. La casa ha ido ampliándose a medida ha ido creciendo la fama de Gehry, su propia familia y, es de imaginar, su cuenta bancaria. Pero él ha tenido la cabeza de dejar que las sucesivas capas añadidas hablasen cada una de un tiempo: más rico el último, más ingenioso el primero. Esa casa hecha a capas contrasta con otra muy cercana que puede visitarse (la de los Eames, frente la costa, al Norte, en Pacific Palisades). Ambas contrastan porque la de los Eames es un mecano que, a pesar de eso, respira humanidad. La de Gehry, que es mucho más imperfecta y hasta fea, es mucho más fascinante porque una, en lugar de no cansarse de extasiarse mirándola, no se cansa de investigarla y hacerle preguntas.

Santiago de Molina dijo...

Hola Anatxu,

Muchas gracias por contar tu experiencia. Da envidia, ya lo creo. Me gustaría conocer directamente ambas obras..
Son dos ejemplos de un trato con lo industrial que pueden ponerse en paralelo por los motivos que ya insinúas.
No las imaginaba tan cercanas. Esa familiaridad entre ambas parece inagotada. Me debo un viaje, gracias por recordármelo!.
Un abrazo