2 de julio de 2012

FUNDIR


El desvío de un muro, sea rincón o esquina, deforma y altera el lenguaje y el ritmo de la arquitectura. En ese punto se desvelan los secretos de la construcción, se detectan espesores y se destapan sus actores principales. El cambio de dirección de los elementos funciona como un amplificador de los conflictos espaciales. 
(...)

Puedes encontrar más sobre este tema en el libro: Hambre de Arquitectura

4 comentarios:

Andrés dijo...

¡Buena opción la de poner un radiador! Por partida doble: su geometría de acordeón suaviza y esconde la arista perfecta que tiene detrás, y además con su calor aumenta la temperatura para permitir la fusión total ;-) ¡Un abrazo! Andrés.

Santiago de Molina dijo...

Se pasó un año inentando que el dichoso radiador funcionase...
Y eso a pesar de ser un notable ingeniero.
Abrazos!!

Guynot de Boismenu François dijo...

Muy importantes las estrategias de fusion.
A tal punto de sacar el sueño a un arquitecto, conoces la historia que Mies no pudo dormir en la glass house de P. Johnson.
La causa los malditos pilares en los angulos de la casa,
que en vez de formar 16, solo eran 4 simples esquinas!
Santiago, una pregunta, para Mies las equinas no serian 4, los dos muros, el suelo y el cielo?

Gracias, no paro de traducir tus estrategias a mis alumnos de Paris La Villette.
François

Santiago de Molina dijo...

François,

Muchas gracias por tu comentario. No conocía la anécdota de Mies. Uno apenas puede imaginarse a Mies durmiendo en la copia de su amigo sin pesadillas... Es verdad que en Mies importan 4 esquinas si las consideras en los términos en que tu los planteas.

Igualmente gracias por encontrar de utilidad los escritos para tus alumnos y traducirlos. Me alegra de verdad que encuentres cosas productivas en ellos.

Gracias y un saludo cordial!