22 de agosto de 2011

RETÍCULA


La retícula, como el césped y el bosque finés, se extienden vocacionalmente hasta el infinito. La retícula, símbolo de lo homogéneo y lo indiferenciado y cuyos límites sufren un esfumato imparable sirven de apoyatura a esa mancha central. Esa retícula es el símbolo de los mapas y las cartas marítimas en medio de los cuales parece navegar villa Mairea. Sobre dicha retícula las curvas de la casa de Aalto son más sinuosas y gráciles. Sin embargo la retícula, como laberinto perfecto, curiosamente sirve para borrar las diferencias de topografía e invisibliliza el lugar.
Como un papel milimetrado para levantar frías estadísticas, o como el invisible juego de las batallas navales, aquí villa Mairea es casi un barco. Lleno de piezas y partes y punto singular sobre un espacio falsamente homogéneo.
Cuentan que cuando preguntaron sobre la serie modular preferida por Alvar Aalto, en un tiempo en que toda la profesión trabajaba con series de Fibonacci y proporciones áureas para modular su producción, éste respondió que su módulo de referencia era el milímetro.
Tocado. Y hundido.

4 comentarios:

Nuki Nuk dijo...

Majestuoso.

Milímetro a milímetro Aalto hizo kilómetros.

SANTIAGO DE MOLINA dijo...

Que grande es el milímetro aaltiano!! Gracias por el comentario Nuki Nuk!

Jorge Roa dijo...

La coordinacion modular es una herramienta de esas que se encuentran a caballo entre lo conceptual y lo meramente constructivo. La necesidad o mas bien la ambicion de aprovechar la industrializacion de la construccio´n y la normalizacio´n para hacer esa nueva arquitectura que promulgaba Le Corbusier con su "caja de elementos" se intalo´ en el proceso creativo de los arquitectos. Una epoca, para mi, de lo ma´s apasinante. (Perdo´n por los acentos)

SANTIAGO DE MOLINA dijo...

Es curioso como la coordinación modular ha sido exterminada de la industria de la prefabricación a raíz de la aparición de las ultimas herramientas informáticas, verdad?

Saludos y gracias por tu comentario, Jorge