9 de mayo de 2016

NO HAY DETALLES, SINO TROZOS


Por mucho que a veces se logre disimular, en arquitectura no hay detalles constructivos como tales sino pedazos unidos con mayor o menor habilidad.
Con suerte el detalle constructivo resulta una colisión irregular donde el oficio del arquitecto está presente si todos los sentidos del fragmento logran remitir a un algo superior que ofrezca la idea de integración y de unidad. Es decir, si se logra borrar las uniones o hacer que parezcan naturales o lógicas, el detalle parece consecuencia de algo superior. Aunque eso sea una ficción.
(...)

Puedes encontrar más sobre este tema en el libro: Hambre de Arquitectura

1 comentario:

tc&a dijo...

Por otro lado creo que los detalles como ajustes a la unidad arquitectónica, exponen los limites de la visualización del arquitecto de su propia obra, que como bien sabremos la arquitectua es una actividad en equipo, y solo mevpregunto quien resolvio al final el detalle, el arquitecto, el proyectista, el residente de obra o el albañil, y por lo tanto de quien es la falta de la visualización de la obra arquitectónica.