14 de abril de 2014

EL RIGOR Y LA LIBERTAD


Dado que el rigor es adusto, antipático, excesivo y severo; dado que un clima riguroso es un clima inhabitable, decir que “la mayor libertad nace del mayor rigor”(1) es tanto como decir que para pasar verdadero calor nada hay mejor que sumergirse feliz en puro hielo.
(...)

Puedes encontrar más sobre este tema en el libro: Hambre de Arquitectura

3 comentarios:

Ignacio dijo...

Mario Benedetti, poeta simpatico pero insignificante respacto a Valery, se permitió burlarse del rigor del soneto (en buena lid, eso sí, midiendo y rimando).

Tal vez haya un rigor para encontrarte
el corazón de rosa rigurosa
ya que hablando en rigor no es poca cosa
que tu rigor de rosa no te harte.

Rosa que estás aquí o en cualquier parte
con tu rigor de pétalos, qué sosa
es tu fórmula intacta, tan hermosa
que ya es de rigor desprestigiarte.

Así que abandonándote en tus ramos
o dejándote al borde del camino
aplicarte el rigor es lo mejor.

Y el rigor no permite que te hagamos
liras ni odas cual floreros, sino
apenas el soneto de rigor.


Por más que se empeñe MB, hay jaulas que encierran a los mediocres pero dan alas a los buenos.

Santiago de Molina dijo...

Mil gracias por el soneto. No lo conocía y viene al caso.
Es quevedesco e ingenioso. Y eso no es poca cosa. Un abrazo

Albert B. dijo...

Para un gran defensor, seguidor y valedor del rigor en sus proyectos como yo este ha sido uno de mis posts favoritos. Es un tema que me interesa muchísimo. Como a mis "amigos" a Perec, Queneau, Calvino por ejemplo...
Un abrazo