30 de diciembre de 2013

LOS FANTASMAS DEL PROYECTO DE ARQUITECTURA

Versión tras versión, cuando ya todo dibujo adquiere nombre de final y de término, cuando aparece la cruel y falsa nomenclatura de “definitivo”, y tras esa la de “definitivo último” o “definitivo bueno”, y más tarde aun la de “versión buena definitiva final”, y se demuestra que no hay final posible y que todas son versiones de algo que difícilmente encajará nunca con nada que no sea un borrador, los archivos de arquitectura se nos aparecen como un listado de fantasmas.
(...)

Puedes encontrar más sobre este tema en el libro: Hambre de Arquitectura

4 comentarios:

José Ramón Hernández Correa dijo...

Como cualquier arquitecto que titula un fichero de autocad: "Versión_final_de_la_buena_esta_sí_que_sí_de_verdad.dwg" me siento muy reflejado en lo que escribes. ¿Qué pasa con las versiones que se quedan por el camino?

ChusdB dijo...

Tienes razón . Nos pasa a todos, creo. Y la forma de nombrar los archivos ....ja, ja! Creo que tambien. Recuerdo los planos dibujados a mano. En alguna ocasión, incluso he vuelto a visar planos dibujados a mano. La paciencia, la calma, la meticulosidad de dibujar cada trazo para expresar bien la idea proporciona un tiempo "regalado" para la consecución más cercana del proyecto definitivamente final.¡Y tener la determinación sana de arrugar y tirar a una papelera-no-virtual que se vacíe a diario! .... Quizás es el tiempo que tenemos para definirlo el causante de todas esas versiones que nos acechan como "fantasmas" . Saludos y un buen 2014, por cierto!

Santiago de Molina dijo...

Jose Ramón, las versiones que se quedan por el camino, todos sabemos, son las que acabamos usando años después con alivio cuando el archivo definitivo y último de verdad se pierde.... Un abrazo y gracias por tu comentario.

Santiago de Molina dijo...

Hola ChusdB,
Efectivamente hay algo entre la papelera y esas versiones que aparentemente guardamos sin querer guardar...
Te deseo igualmente un año 2014 buenísimo.
Abrazos