15 de abril de 2013

SOBRE LOS TABIQUES

Los tabiques son como las cuchillas de afeitar, como una especie de maquinaria de trinchar espacios que el utilitarismo ha puesto en las desnudas manos del arquitecto para despiezar y deshuesar el magro del espacio. Aun a pesar de las lacerantes heridas que provoca. Aun a pesar de que en muchas ocasiones esas tabiquerías no son sino el relleno fundamental del mismo contorno edificatorio, el arquitecto no retrocede ante su uso indiscriminado.
(...)

Puedes encontrar más sobre este tema en el libro: Hambre de Arquitectura

6 comentarios:

ChusdB dijo...

Vaya entrada "tajante", aunque poética! Me encanta leerte. A propósito de esa idea de tabiques cortantes ¡será por eso que a mí me gustan despuntados, que casi intersequen unos con otros aunque sin llegar a cortar!

Santiago de Molina dijo...

Muchísimas gracias ChusdB. No sabes lo que se agradece la fidelidad!.

Un saludo

Nuki Nuk dijo...

Menuda entrada bonita Santiago. Llena de carácter contemporáneo y tan sugerente...

Esto de poder leerte cuando se necesite está genial :)

Un abrazo

Isma dijo...

La mejor vacuna anti-tabiques la experimentó Oíza en sus Torres Blancas.

Santiago de Molina dijo...

Nuki Nuk,

No sabes lo que se agradece. Muchísimas gracias por tu puntual seguimiento y tu entusiasmo. Es compartido.

Un abrazo

Santiago de Molina dijo...

Isma,

Desde luego esa es una extraordinaria vacuna. Cuando la forma está tan trabada que no es necesario tabicar.

gracias y un abrazo