Carlo Mollino fue arquitecto, rico y turinés. Es decir, reunía todas las condiciones para ser un vividor y lo fue. No puede atribuírsele esa pericia a las causas anteriores sino a su conjunción cósmica y una innegable tendencia natural hacia el hedonismo.
Carlo Mollino destinó sus energías a todo aquello que le apasionó...
Puedes encontrar el texto completo en el libro: Arquitectos al Margen
Puedes encontrar el texto completo en el libro: Arquitectos al Margen



8 comentarios:
No pude evitar recordar un personaje de ficción: Último Parri. También italiano, tambien enamorado de las curvas...
No he leído el libro de Baricco que tiene a Último Parri como protagonista, pero suena estupendamente. Muchas gracias por la sugerencia!
¡Que estupendo paciente hubiera sido Carlo Mollino para un Freud o un Jung!. Oye, y qué escala tan adecuada y precisa tienen las curvas y contracurvas que salieron de su ingenio y proyección. Más de uno debiera hoy en día tomar ejemplo de tan singular precisión. ¿A alguien le parecería sugerente una aceituna de 10Kg y además cuadrada?. La pasión y la frugalidad de Mollino son envidiables precisamente por esa escala de la sensualidad que tienen sus diseños. ¡Para que luego digan que la curva no es amiga de lo racional!
Un fuerte abrazo Santiago,
Justo Ruiz Granados
Incluso hizo unos diseños de logos que son como nudos de autopistas!.
Un abrazo fuerte, Justo. Y gracias como siempre por tu atenta lectura y tu comentario.
Creo que es un personaje digno de una magnifica novela de aventuras,quizás hasta de un guión de película.
un saludo
JS.Carrillo
Que buena idea, JS. Carrillo. Una película seria estupendo.
Un saludo y gracias por tu comentario
después de tantos comentarios intrigantes respecto de Mollino, lo único que quiero es su libro... ver sus muebles inspirados,aparentemente, en tantas musas...gracias... cuando lo lea,les haga un comentario con conocimiento de causa.
Muchas gracias por tu paciencia, Enrique. Y gracias por tu comentario!
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