16 de enero de 2012

CARLO MOLLINO O CUANDO LA ARQUITECTURA ES UN PLACER


Carlo Mollino fue arquitecto, rico y turinés. Es decir, reunía todas las condiciones para ser un vividor y lo fue. No puede atribuírsele esa pericia a las causas anteriores sino a su conjunción cósmica y una innegable tendencia natural hacia el hedonismo.
Carlo Mollino destinó sus energías a todo aquello que le apasionó...

Puedes encontrar el texto completo en el libro: Arquitectos al Margen

8 comentarios:

Anónimo dijo...

No pude evitar recordar un personaje de ficción: Último Parri. También italiano, tambien enamorado de las curvas...

SANTIAGO DE MOLINA dijo...

No he leído el libro de Baricco que tiene a Último Parri como protagonista, pero suena estupendamente. Muchas gracias por la sugerencia!

CUP arquitectura dijo...

¡Que estupendo paciente hubiera sido Carlo Mollino para un Freud o un Jung!. Oye, y qué escala tan adecuada y precisa tienen las curvas y contracurvas que salieron de su ingenio y proyección. Más de uno debiera hoy en día tomar ejemplo de tan singular precisión. ¿A alguien le parecería sugerente una aceituna de 10Kg y además cuadrada?. La pasión y la frugalidad de Mollino son envidiables precisamente por esa escala de la sensualidad que tienen sus diseños. ¡Para que luego digan que la curva no es amiga de lo racional!

Un fuerte abrazo Santiago,

Justo Ruiz Granados

SANTIAGO DE MOLINA dijo...

Incluso hizo unos diseños de logos que son como nudos de autopistas!.

Un abrazo fuerte, Justo. Y gracias como siempre por tu atenta lectura y tu comentario.

Anónimo dijo...

Creo que es un personaje digno de una magnifica novela de aventuras,quizás hasta de un guión de película.

un saludo

JS.Carrillo

Santiago de Molina dijo...

Que buena idea, JS. Carrillo. Una película seria estupendo.

Un saludo y gracias por tu comentario

Enrique dijo...

después de tantos comentarios intrigantes respecto de Mollino, lo único que quiero es su libro... ver sus muebles inspirados,aparentemente, en tantas musas...gracias... cuando lo lea,les haga un comentario con conocimiento de causa.

Santiago de Molina dijo...

Muchas gracias por tu paciencia, Enrique. Y gracias por tu comentario!