2 de junio de 2011

VENTANEAR


Cuando la ventana se convierte en lugar, las fachadas empiezan a resolverse por si mismas. Entonces todo pasa a ser más fácil. La superficie y los huecos dejan de ser ornamento y se convierten en límite denso de la arquitectura.
No se emplean iguales horas de vida en otros umbrales de la casa. No se acarician las paredes con el mismo anhelo a pesar de ser límites equivalentes entre el mundo exterior y el interior. “Podría explotarse un archivo considerable de documentos literarios relativos a la poesía de la casa bajo el único signo de la lámpara que luce en la ventana... Por la luz de la casa lejana, la casa ve, vigila, espera... Es un ojo abierto a la noche” dice Bachelard.
Tiene mala prensa el adjetivo ventanero. Sin embargo cuando se asoma para mirar y ser mirada, cuando asume su papel contemplador, cuando la arquitectura se vuelve ventanera comienza a entenderse su relación con el mundo.

La ventana,
geométricamente tallada
en agua y aire,
realidad interior y realidad exterior
mirándose como dos cuadros
que no cesan de anhelarse,
en invierno es la frontera
entre el clima del hombre
y el clima del mundo,
abierta en el verano es cómplice del viento,
llamea al sol, flexible
reluce de noche, inflexible
fuego graneado entre lo general y lo particular,
la ventana del enfermo como una fuente ascendente,
un rectángulo del espacio visto desde un pozo obscuro,
la ventana y su bosque helado
donde vagan ojos de niños,
las fuentes blancas de los helechos de los recuerdos familiares,
la escritura vacilante del vaho,
la ventana vacía y gastada
en la hora larga de la espera,
la esperanza falsa, de vidrios desiguales,
impía y sin imágenes,
membrana entre protección y prisión.”(1)

(1) LUNDKVIST, Artur, “La ventana”, en PAZ, Octavio, “Cuatro poetas suecos”, Versiones y diversiones, Ed. Círculo de Lectores, Barcelona, 2000, pp. 447

6 comentarios:

Pedro dijo...

Enhorabuena! Has creado una entrada muy, muy sugerente "cuando la ventana se convierte en lugar, la fachada se resuelve por si misma" Toma ya! Me ha encantado.

SANTIAGO DE MOLINA dijo...

Muchas gracias, Pedro!. Por eso es tan difícil hacer una fachada, porque ya casi no sabemos hacer ventanas como lugares. Gracias de nuevo y saludos!

Héctor Rivera Bajo dijo...

"Haz
de cada ventana,
un lugar;
de cada puerta,
una bienvenida."

Aldo van Eyck

SANTIAGO DE MOLINA dijo...

Gracias, Hector. No conocía la cita y me llena de alegría la coincidencia. Muchísimas gracias!!!!!!

bailarsobrearquitectura dijo...

Acabo de descubrir el blog y me parece muy interesante y bien escrito. Enhorabuena! Y respecto a esta entrada me ha llamado especialmente la atención porque precisamente acabo de publicar un pequeño post sobre la ventana moderna y la ventana-lugar. Adjunto el enlace por si a alguien le interesa echarle una ojeada:
http://bailarsobrearquitectura.wordpress.com/2012/10/22/modernos-y-ventanas/
Saludos cordiales,
Iago.

Santiago de Molina dijo...

Muchas gracias por tu amabilidad, bailarsobrearquitectura!.
Saludos y bienvenido!!