22 de abril de 2010

EL EFECTO ZEIGARNIK

El efecto Zeigarnik, para aquel no familiarizado aun con la terminología, -imprescindible para el arquitecto-, de la psicopatología experimental, nace como brillante observación de la doctora Bluma Zeigarnik en el lugar donde mejor desarrollan su labor los psicólogos, aunque les pese: Un bar.
Zeigarnik observó que los camareros eran capaces de recordar, sin género de duda, un gran número de los pedidos que aun estaban incompletos y no ser capaces de guardar recuerdo de los más recientemente solventados. A partir de esta extraordinaria sutileza...

Puedes encontrar el texto completo en el libro: MÚLTIPLES. ESTRATEGIAS DE ARQUITECTURA.

 

5 comentarios:

Valerian dijo...

Nice to know.

Jack Babiloni dijo...

Pido anticipado perdón por referir algo personal, pero en esta conmovedora lituana residen mil y tres deudas babilónicas. Una de ellas, verbigracia, la de que servidor concluyera cuarto y quinto de carrera en un mismo curso y, lo que definitivamente es más relevante, disfrutando del aluvión sedimentario.

Muchísimas gracias (una vez más) por hablar de quien ya nadie habla, querido Santiago, y, por sobre todo, de obviar de forma tan elegantemente incruenta a miles de cotidianos de insufrible mediocridad.

SANTIAGO DE MOLINA dijo...

Gracias por seguirlo!

olivgrun dijo...

Muy interesante.
Una pregunta. ?Cual es la diferencia entre esto efecto y el termo "sintesis" de Bergson?

SANTIAGO DE MOLINA dijo...

Siento no podértelo aclarar.
Muchas gracias por pasarte por aquí.
Saludos