Le Corbusier, que presumía de todo sin pudor, presumía sobre todo de tener buen ojo. Y lo hacía en cada libro, en cada comentario y en cada palabra. Esto que puede resultar extenuante, era, sin embargo, verdad. Atento a todo lo que le rodeaba, “alma siempre en vigilia”, la aparición de cualquier situación era motivo para demostrarlo...
Puedes encontrar el texto completo en el libro MÚLTIPLES ESTRATEGIAS DE ARQUITECTURA.
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2 comentarios:
Por lo que me ha parecido entender, el azar a la hora de proyectar tiene sus añitos. Aunque aun me sigue costando creer que un proyecto pueda nacer de la fotocopia de una camisa a rayas arrugada.
Muchas gracias por tus artículos!
Álvaro
Gracias a ti por participar. Un saludo
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