27 de febrero de 2009

UNA IDEA RECURRENTE


Una idea recurrente, un lugar común.
Un objeto dentro de otro.
Una piel envolviendo un objeto...

Puedes encontrar el texto completo en el libro MÚLTIPLES ESTRATEGIAS DE ARQUITECTURA.

26 de febrero de 2009

ELEGANCIA


"¡Ahí tienen ustedes a este animal! El hombre tendrá que ser, desde el principio, un animal esencialmente elector..."

Puedes encontrar el texto completo en el libro MÚLTIPLES ESTRATEGIAS DE ARQUITECTURA.

23 de febrero de 2009

ADICIONES



Gabriel Ruíz Cabrero nos cede cortésmente este texto para el Blog:

La COLECCIÓN BONCOMPAGNI LUDOVICI ha sido sin duda la colección de mármoles romanos más completa y visitada de la Roma moderna.
Durante el pontificado de Alessandro Ludovici (1621–1623) con el nombre de Gregorio XV, su sobrino Ludovico creado cardenal, acumuló tremendas riquezas y completó una fabulosa colección de esculturas en los jardines de la villa que compró junto a Porta Pinciana .
Todos los turistas importantes en la interpretación del arte romano: Winckelmann, Canova, Goethe, Velázquez,... estudiaron con deleite y profundidad esta colección que permitía simultáneamente analizar la estatuaria romana, descubrir los modelos griegos y helenísticos que estas piezas copiaban, y valorar la interpretación que, vía la restauración de las piezas rotas, hacían los artistas barrocos y renacentistas.
La importancia de la colección se acentúa no sólo por la extraordinaria difusión que tuvo a través de copias, dibujos, acuarelas y bronces, sino por su valor de modelo para artistas como Poussin, Velázquez o los pintores ingleses, quienes acudieron a estudiar la condición corporal de los mármoles restaurados; postura, equilibrio y gesto, volumen y peso, materia en tensión, y propusieron luego nuevas interpretaciones.
Toda esta serie de copias, interpretaciones, análisis y discusión de opiniones enfrentadas que tan rica fue para el arte europeo, tuvo un momento clave en las restauraciones y manipulaciones efectuadas con los mármoles romanos.
La colección del Cardenal Ludovici contenía, junto a un número notable de esculturas magníficas más o menos rotas e incompletas, una cantidad ingente de brazos, piernas, torsos, cabezas y otras partes sueltas de muy variada procedencia y calidad. En sintonía con el pensamiento tardo–renacentista y barroco, que se propuso no sólo la copia, sino aún la superación de lo clásico, tres artistas, Ippolito Buzzi, Gian Lorenzo Bernini y Alessandro Algardi, recibieron encargos sucesivos para restaurar piezas de la colección.
La importancia del Algardi para nosotros es grande pues fue a este artista y a su estudio a quien Velázquez encargó las reproducciones en bronce de la estatuaria romana para la colección del Rey. Bronces que, salvo los perdidos en el incendio del Alcázar, se encuentran en el Museo del Prado.
Sin embargo aquí nos vamos a centrar en dos obras, del Buzzi y del Bernini, muy representativas del trabajo de ambos y de las preocupaciones artísticas de aquel momento.
EROS Y PSIQUIS es el nombre con el que conocemos hoy la composición que el Buzzi construyó a partir de múltiples y desiguales restos que completó con nuevas labras.
Según la interpretación más unánime, la composición narra la historia mitológica según la cual la ninfa Salmacia cuando vio pasar por el bosque al hermoso Hermafrodita, hijo de Hermes y Afrodita de quienes tomó nombre, cayó perdidamente enamorada del joven. Ante su pertinaz rechazo, tras el cual el joven quedó dormido, la ninfa pidió a los dioses –abalanzándose en apretado abrazo sobre Hermafrodita– que nunca pudieran ser separados. Con un gesto de humor muy propio, los dioses accedieron a la petición. Hermafrodita despertó del sueño transformado en lo que desde entonces fue.
Es esta idea de transformación la que a los pensadores y artistas barrocos interesaba. O mejor, la idea neoplatónica de la metamorfosis. La lectura entusiasta de la “Metamorfosis” de Ovidio había conducido a una reinterpretación importante del tema de la Naturaleza como modelo del arte; la idea de una Naturaleza en perpetuo estado de cambio y alteración, en la que era posible la metamorfosis de seres a formas inesperadas, porque la creación tiene su origen en la destrucción.
Una idea en suma que corregía la anterior de una naturaleza como modelo inalterable y que aún pervive entre nosotros poco alterada.
Ippolito Buzzi, tomando piezas sueltas y labrando otras nuevas, compuso un grupo escultórico que narraba, en la síntesis de un gesto, la tensión propia del momento previo a la metamorfosis. Una historia extraordinariamente compleja y simbólica.
Para ello utilizó restos romanos: un espléndido busto de Apolo al que le faltaban la cabeza y las extremidades, un torso de varón muy mutilado, dos cabezas de mujer joven de baja calidad y un pecho femenino. Labró Buzzi las piernas, brazos, sexo y cuello del Apolo con las que completó la figura de un muchacho con cabeza de mujer rechazando, sin expresión en el rostro, los deseos de Salmacia. Colocando al mutilado torso de varón dos pechos, brazos, cabeza y unas caderas y piernas revestidas en túnica de barroca labra, compuso Ippolito la figura de la ninfa, fémina que con más robusto cuerpo y varonil decisión y actitud, intenta la seducción del varón en una alteración –ya metafórica– de los papeles y atribuciones habituales de cada sexo.
El resultado es una obra que demuestra la extraordinaria capacidad técnica del artista, que narra una historia compleja y rica pero que no consigue producir la emoción de la belleza. Tal vez una escultura con figuras humanas no pueda renunciar a la expresión de los rostros, y la falta de calidad de las cabezas aprovechadas, destruye la intensidad emotiva.
Afortunadamente no se siguió con esta composición la posterior opinión y actitud de los neoclásicos que restauraron muchas esculturas, destruyendo los añadidos barrocos. Pues si bien es legítimo pensar que la obra del Buzzi no ha beneficiado a la anterior escultura del Apolo (la cual exhibida sola, aunque mutilada, hubiera sido capaz de mayor emoción estética que dentro de la composición), la composición resultante supone hoy lo mismo que cuando fue realizada: la ilustración de los conceptos estéticos, las capacidades técnicas y los intereses simbólicos de una sociedad. El trabajo del Buzzi visto junto al de sus detractores neoclásicos forma parte de un sistema de conocimiento que trabaja con la técnica de la reutilización y adición de piezas antiguas y nuevas del mismo modo que reutiliza y suma conceptos. Mármoles y conceptos, materiales del artista.
EL ARES LUDOVISI es una de las esculturas más famosas de la colección. Se trata de una espléndida copia romana de un original helenístico. Tras múltiples interpretaciones sobre su significado ha acabado aceptándose que representa al dios de la guerra víctima del amor. El curriculum de esta escultura, en cuanto a la reutilización y adición de materiales de la historia, no puede ser más rico.
Los especialistas reconocen una filiación praxitélica al original supuesto, si bien los datos conducen a una escultura de un Skopas, aunque no el famoso pues la fecha del modelo helenístico corresponde al tercer siglo d.C. El Ares Ludovisi es sobre todo un modelo de esculturas como: “Hombre joven en reposo”. Representa a un guerrero melancólico, casco y escudo en el suelo, rendido a las artes de un Eros que se coloca divertido y juguetón a los pies del dios.
Bernini, que por sus gustos e ideas estaba muy cerca de los modelos helenísticos, siempre eligió esculturas de este periodo para sus obras de restauración. Una elección que supone una explícita relación estilística, una precisa reflexión sobre los materiales conceptuales de la tradición clásica.
La escultura que Bernini restauró estaba bastante completa por lo que sólo tuvo que añadir la nariz, la parte superior del escudo, el pomo de la espada y la mano derecha, el pié de Ares y la cabeza, brazos y pies de Eros.
La intervención del cavalier Bernini, pretendiendo menos que la del Buzzi en invención compositiva, alcanza mucho más como obra de arte. Con una intervención que no altera la transmisión del original romano, Bernini consigue expresar su entendimiento barroco del cuerpo escultórico.
Las piezas labradas que cumplen con su misión de completar del modo más seguro la estatua, permiten sin embargo una adición personal.
La cabeza de Eros, muy berniniana en sus rizos y expresión, completa con verosimilitud la melancolía del Ares a quien mira cerrando la composición. El pomo de la espada representa a un duendecillo burlón que saca la lengua como subrayando la derrota del dios de la guerra por el del amor. Sin resultar anacrónico por su reducido tamaño, este detalle fecha su obra.
Pero donde está gloriosamente la firma del Bernini es en el pié de Ares y no tanto por la técnica de la labra que se añade; el pié, la adición, como por lo que se substrae: un pedazo de pedestal que al retirarse deja el pié en voladizo.
El gran gesto artístico de esta restauración está, a mi entender, en la sustracción de ese pedazo de pedestal. Al quedar el pié en el aire, como sin apoyar, se refuerza el efecto de reposo de la figura y se le da al tiempo un extraordinario sentido de equilibrio a la escultura del dios; el torso hacia atrás, los brazos con la espada contrapesando sobre la rodilla izquierda dejan la pierna derecha exenta de carga.
Con este pié al aire, Bernini explica toda la estatua y gana en expresión y belleza.
Restaura una obra, conserva la historia y hace una escultura nueva porque habla del artista y su tiempo.
Como ULTIMA ADICIÓN añadiré, que cuando Javier Vellés escuchó lo anterior vino a decirme que sin duda Bernini cortó parte del pedestal para labrar de ello algunas piezas nuevas, concretamente el pié.
Esta observación positivista, me parece muy adecuada y estimulante porque anima a especular con el proceso reflexivo que condujo a Gian Battista Bernini hasta el resultado final.

G.R.C.

Texto leido en las oposiciones a cátedra del Departamento de Proyectos Arquitectónicos, de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, en junio de 1995. (Publicado en Circo 1996-35)

22 de febrero de 2009

SUBVERTIR


Subvertir es trastornar. Un objeto es subvertido cuando recibe un uso imprevisto.
Solo aparentemente, la estrategia de la subversión es ejercida por el usuario, pero desde el campo del proyecto se puede simular. De cualquier modo, siempre exige dos aptitudes a quien la practique: inocencia e imaginación....

Puedes encontrar el texto completo en el libro MÚLTIPLES ESTRATEGIAS DE ARQUITECTURA.

20 de febrero de 2009

" IDEA DE PROYECTO "



"Un joven arquitecto vino a plantearme una cuestión: -Sueño con espacios maravillosos; espacios que se elevan y se envuelven con fluidez, sin principio ni fin; hechos de un material sin juntas, blanco y oro-. Pero cuando trazo la primer línea en el papel para capturar ese sueño, el sueño se convierte en algo venido a menos" (1)

Las ideas se escapan entre los dedos como fina arena de playa.
Se escapan hasta quedarnos con restos apenas significantes. Si esa es la maldición del arquitecto, esa es, sin embargo, la bendición de la Arquitectura....

Puedes encontrar el texto completo en el libro MÚLTIPLES ESTRATEGIAS DE ARQUITECTURA.

18 de febrero de 2009

CITAR

"En el mundo del cine, para librar a directores y guionistas de la acusación de plagiarios, se utiliza el término `homenaje´. Si un director o un guionista `fusila´ –así se decía antes- una situación cómica de una película de Woody Allen se dice que le rinde un `homenaje´.
Rindiendo homenajes a Chaplin y a Buster Keaton puede uno llegar a ganarse el sustento y hasta a tener cierto prestigio"(1).

¿Resulta eficaz la estrategia de la cita en arquitectura?. Es más, ¿quién es capaz de percibir que se está ante una?, o dicho de otro modo, ¿hacia quién se dirigen?.
Citar supone aprender perfectamente los objetos de origen....

Puedes encontrar el texto completo en el libro MÚLTIPLES ESTRATEGIAS DE ARQUITECTURA.

16 de febrero de 2009

TRASPLANTAR


La imagen pertenece a un cuadro de Berruguete que encontramos en el Museo del Prado: El Milagro de San Cosme y San Damian. Su historia es conocida; realizan un trasplante de una pierna muerta a una persona enferma. Son los patrones de los trasplantes. También de los arquitectónicos...

Puedes encontrar el texto completo en el libro MÚLTIPLES ESTRATEGIAS DE ARQUITECTURA.

AMUEBLAR. "La venganza del cliente"

“¿Habéis intentado alguna vez mover una silla Barcelona?”(1).
Los muebles en Mies son inamovibles. Separan usos tanto como...

Puedes encontrar el texto completo en el libro MÚLTIPLES ESTRATEGIAS DE ARQUITECTURA.

14 de febrero de 2009

COLLAGE



No es sencillo explicar el arte contemporáneo sin hablar del collage. Y no obstante ese concepto apenas se ha empleado para definir un proceso cercano a la arquitectura. En realidad casi siempre la obra producto del collage ha sido considerada “incómoda” o “extravagante”. La obra incómoda, en el sentido más estricto del término, intensifica al máximo su talante lúdico, lo cual significa como es necesario en todo juego, que este se lleve a cabo con absoluta seriedad.
De mano del hombre, el primer collage aparece en Oriente en los alrededores del siglo XII. En Occidente es de vocación aun posterior. De mil modos, surge como trabajo inexplicable en los álbumes genealógicos del siglo XVII. Sin embargo su empleo general no se da hasta el siglo XIX. Se llaman papiers-collés. No obstante el collage como hoy lo entendemos es un invento de Picasso de principios del año 1912. Aborda una serie de construcciones por medio de materiales frágiles e insólitos: alambres, cartón, chapa, papel, arena, cuerdas, trozos de madera, estaño, clavos, envolturas de paquetes de tabaco... A partir de aquel momento, la proliferación de esta técnica se hizo extensiva a todos los ámbitos creativos. El arte comenzó a desfigurar sus límites y se convirtieron en nebulosos los contornos disciplinares. Con el collage, ¿Qué era pintura y qué escultura?.
El collage trabajaba con un material totalmente novedoso: trastos, sobras, basura, es decir, todo lo desechado. Incluso exigía a un autor con nuevas características y con una predisposición diferente ante la obra. El bricoleur, -que será el autor de estas faenas para Levi-Strauss-, ya no pinta, es decir, no recurre al pigmento oleoso sobre una superficie, sino que emplea el pegamento para mantener unidos sus “cuadros”. De modo que la mentalidad del artista se ve obligada a experimentar con formas de trabajo que sitúan en otro nivel el hecho creativo.
Ahora bien, si Picasso es el inventor del collage moderno tal vez sea Kurt Schwitters quien mejor permite distinguir el verdadero salto del collage a la arquitectura contemporánea. El gran invento de Schwitters es ..

Puedes encontrar el texto completo en el libro MÚLTIPLES ESTRATEGIAS DE ARQUITECTURA.

13 de febrero de 2009

MULTIPLICAR


Hay un momento en la trayectoria de un artista mucho más peligroso que el de la simple crisis de creatividad. Un instante mucho más dramático que el miedo al vacío y la soledad ante la tela o el papel en blanco.
Es el momento en que el creador siente que ha hecho su verdadero descubrimiento. Cuando percibe que se le han abierto las puertas de lo sublime. Cuando ante su vista se despliega en todas direcciones su propio lenguaje. Como algo irrefrenable. Imparable.
Y terriblemente amenazador.
Ante ese despeñadero abierto ante sus pies, tiembla toda rodilla, y el cuerpo se tambalea atraído por el vértigo de esa profundidad.
Es el abismo de los múltiples...

Puedes encontrar el texto completo en el libro MÚLTIPLES ESTRATEGIAS DE ARQUITECTURA.