10 de junio de 2009

SOBRE EL CONTEXTO


Glenn Gould fue un intérprete mirífico y excéntrico. Es conocido por los canturreos que aparecen en sus grabaciones y sus estrafalarias posturas al piano, por sus rarezas indumentarias y sobre todo por la revolucionaria visión aportada sobre la obra de Bach, Mozart o Beethoven, por medio de unas interpretaciones acometidas con un tempo endemoniado....
Puedes encontrar el texto completo en el libro: MÚLTIPLES. ESTRATEGIAS DE ARQUITECTURA.

 

2 comentarios:

Jack Babiloni dijo...

Algo así como la "ley de clausura" de los gestálticos o, verbigracia coetánea, las películas de Kim Ki-Duk: tanto más conmovedoras cuanto que respetan el bagaje y la inteligencia del receptor (no hablo del producto final, sino de la preciosa experiencia de saberse, a cada segundo, tratado como un igual). Apabullante elegancia: te abro los frentes necesarios; ocúpate tú de cerrarlos o dejarlos sugerentemente deshilachados.

Toda una conjetura (nunca teorema) en la que abandonarse, sine die.

SANTIAGO DE MOLINA dijo...

O lo que en otro ámbito se conoce como efecto Zeigarnik. Dejando nuevos frentes abiertos...

Gracias por tu aportación, valiosa como siempre.

Saludos