4 de marzo de 2009

USOS ACCESORIOS DEL DIBUJO


La imagen pertenece al cuaderno de viajes de Villard de Honnecourt.
Conviven sobre el mismo pliego la cabecera de Nuestra Señora de Vauxelles y una figura en escorzo cuyo rostro queda oculto.
La figura, aunque de un atractivo innegable por el trazado del ropaje y el esfuerzo en lograr retratar la postura, pertenece a un momento previo a la aparición de la perspectiva por la imposibilidad de lograr escorzos verosímiles, por la posición de los pies y las anómalas proporciones de las extremidades superiores.
El modo de trazado de los ropajes permitirían...

Puedes encontrar el texto completo en el libro: MÚLTIPLES. ESTRATEGIAS DE ARQUITECTURA.

 

2 comentarios:

Mies dijo...

Como cualquier arquitecto a lo largo de la historia, pienso en el dibujo más en una herramienta de pensamiento que en un producto a enseñar...pienso en el dibujo no como en testigo de las normas de juego,a mi parecer las normas de juego y la coherencia deben ser descifrables a buenos ojos o a ojos bien entrenados sin ser necesario acudir al testigo en el caso de una buena arquitectura. Metaforicamente en un tablero de ajedrez,es mejor ajedrecista el que lee mejores jugadas es decir, que esas jugadas estan ahí para ser leidas,esa es precisamente la gracia.Un músico que se precie no compone una obra para su comercializacion, no es artista el que pinta para vender,sino el que vende lo que pinta,y como arte lleva un mensaje.
Al arquitecto le pasa exactamente lo mismo.Vivimos en un mundo conformista donde la incultura generalizada como control social afecta también a nuestra percepción crítico-artística, es tremendamente complicado que la sociedad entendida como masa en terminos de Ortega comprenda el arte, y mas si es necesario recurrir a ese "testigo" del que estamos hablando, Por eso creo que es más que necesario usar argumentos e ideas potentes y coherentes con el fin de la explicación de la obra arquitectónica por sí misma.

SANTIAGO DE MOLINA dijo...

El dibujo sigue siendo una clave no solo en la formación, en ese atrapar la realidad, o el instante de la comunicación de la arquitectura al construirse, y al día de hoy, también lo sigue siendo en el momento de proyectarla. Pero esta última faceta del dibujo, ¿Cuanto tiempo dudará aun?